De la Redacción
El Buen Tono
CÓRDOBA.- Los partidos políticos no deben reciclar candidatos con malos historiales y después lavarse las manos cuando hay responsabilidades, por lo que deben enfrentar sanciones económicas fuertes, planteó el presidente del Centro de Investigación, Difusión e Implementación sobre Asociaciones Civiles (CIDAC), Manuel Molina Gómez.
Cuestionó que los partidos presuman filtros de honestidad y transparencia mientras mantienen entre sus opciones a personajes que ocuparon cargos y todavía tienen asuntos por aclarar.
“Decirlo es una cosa, hacerlo es otra”, señaló Molina Gómez, al advertir que la lealtad política pesa más que la eficiencia y honorabilidad al seleccionar perfiles.
Consideró que una persona bajo investigación no puede ser señalada automáticamente como culpable, pero tampoco recibir un “salvoconducto político” para regresar a un cargo mientras no se esclarezca su situación. Por ello, propuso que el INE y OPLE revisen más allá de una carta de antecedentes no penales y consideren el historial público y patrimonial de quienes buscan competir por un cargo de elección popular.
La propuesta va más allá: el costo de postular malos perfiles que salga del bolsillo de los partidos y no del dinero de los ciudadanos.
Molina Gómez planteó que cuando un candidato sea judicialmente vinculado y posteriormente se acredite su responsabilidad por actos de corrupción o delitos graves cometidos en el desempeño público, el partido que lo postuló debe devolver parte del financiamiento público recibido por esa candidatura.
