De la redacción
El buen tono
Xalapa.- Productores de aguacate de Veracruz buscan abrirse paso en los mercados nacionales y de exportación, pero enfrentan una barrera que poco tiene que ver con la calidad de su fruta: la falta de regularización y registro de sus huertas ante las autoridades sanitarias.
Dicha situación limita su posibilidad de comercializar fuera del estado y acceder a cadenas comerciales y mercados donde el producto alcanza mejores precios.
El rezago contrasta con el crecimiento del aguacate mexicano en el comercio internacional. De acuerdo con información del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), ese país continúa como el principal destino de las exportaciones mexicanas, mientras que durante el primer cuatrimestre de 2026 los envíos hacia Estados Unidos aumentaron 35 por ciento respecto al mismo periodo de 2025.
Para los productores veracruzanos, el reto es dejar de mirar ese negocio desde la barrera.
Para exportar, los huertos deben cumplir disposiciones fitosanitarias y formar parte de los esquemas de vigilancia y certificación establecidos por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), en coordinación con autoridades estadounidenses.
Veracruz cuenta con más de mil 500 productores y una superficie importante de aguacate Hass, principalmente en las Altas Montañas, con presencia en municipios como Huatusco, Coscomatepec e Ixhuacán de los Reyes.
El sector también enfrenta plagas, enfermedades, condiciones climáticas, falta de mano de obra especializada y fluctuaciones de precios. Por ello, productores impulsan cambios legales que permitan ordenar la actividad.
En 2025 fue presentada ante el Congreso estatal la iniciativa de Ley para la Producción, Acopio, Comercialización e Industrialización del Aguacate, que plantea crear un Padrón Único de Productores para fortalecer la trazabilidad y competitividad.
La propuesta fue turnada a la Comisión Permanente de Desarrollo Agropecuario, Rural y Forestal, mientras los productores esperan que finalmente se traduzca en reglas que les permitan sacar su fruta de Veracruz y competir donde realmente está el dinero.
