DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO
Córdoba.– La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Fiscalía General del Estado (FGE) enfrentan señalamientos por una estrategia que habría permitido presentar a consumidores de drogas como vendedores, con el consecuente incremento de las cifras de detenidos por delitos contra la salud.
De acuerdo con testimonios recabados, desde 2016 las detenciones por narcomenudeo habrían aumentado de manera considerable en distintas regiones de Veracruz. Los señalamientos apuntan a que personas sorprendidas con pequeñas cantidades serían puestas a disposición de la Fiscalía bajo la acusación de comercializar estupefacientes.
Las versiones también refieren que, en algunos casos, a los detenidos se les habrían colocado entre cinco y diez bolsitas con diferentes sustancias para fortalecer las carpetas de investigación y posteriormente buscar su vinculación a proceso. Estas acusaciones involucran a mandos de la SSP y requieren ser esclarecidas mediante investigaciones formales.
El cuestionamiento de fondo es que estas prácticas podrían generar “cifras alegres” ante la gobernadora Rocío Nahle García, al incrementar estadísticamente el número de detenidos, mientras vendedores y estructuras dedicadas al tráfico continuarían operando. Para determinar si existe abuso de autoridad, fabricación de pruebas o irregularidades, resulta indispensable revisar carpetas, estadísticas, aseguramientos y resoluciones judiciales.
