Alejandro Ávila
Veracruz, Ver.- Pacientes diagnosticadas con cáncer enfrentan una doble batalla en Veracruz, lidiar con los estragos de la propia enfermedad y soportar la crítica situación de ser canalizadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a otros estados, como Puebla, para recibir sus tratamientos de radioterapia.
Roxana Guízar Rodríguez, representante de la asociación civil Mujeres Apoyando Mujeres (Casa MAM), denunció que esta práctica institucional genera un severo impacto emocional, angustia y vulnerabilidad en las mujeres, afectando de manera directa su recuperación médica.
De acuerdo con la activista, cuando una mujer se encuentra bajo tratamiento oncológico, el factor económico y el miedo a la muerte dominan su día a día. Sin embargo, el IMSS opta por enviarlas a otras ciudades para cumplir con sus radioterapias diarias, las cuales se extienden habitualmente por el lapso de un mes.
”Te vas a Puebla, tienes que pensar los boletos, dónde te vas a quedar a dormir, las tres comidas del día, quién te va a acompañar”, externó Guízar Rodríguez, al tiempo que cuestionó la logística insensible de la institución de salud.
Aunque el IMSS realiza los reembolsos posteriores de los gastos, el proceso inmediato recae en los bolsillos de las pacientes y sus familias.
Desde Casa MAM se advierte que someter a las enfermas a este trajín de traslados interestatales provoca un estado de pánico y estrés severo; esta situación disminuye drásticamente las defensas de las pacientes, propiciando que la enfermedad avance de forma agresiva.
”Imagínate, en ella les bajan las defensas y le ataca más la enfermedad (…) Entran en una angustia tremenda que, cuando estamos angustiados, preocupados, nos bajan las defensas, ¿sí o no?”, enfatizó la representante de la asociación.
La organización civil señala que detrás de estos traslados imprevistos se esconde una problemática de falta de pagos del instituto a los proveedores locales encargados de otorgar las radioterapias en Veracruz; ante la falta de solvencia con las clínicas de la región, el IMSS prefiere desplazar a las usuarias hacia puntos donde se mantengan convenios activos.
