20.8 millones en un solo contrato, 350 pesos por tonelada. El dictamen de procedencia se firmó el 2 de enero; los contratos millonarios, el 26 de enero. Todo por adjudicación directa, sin una sola licitación
EL BUEN TONO
Manuel Alonso Cerezo tomó posesión el 1 de enero de 2026. Al día siguiente, a las 12:30 horas, su Coordinador de Servicios Generales, Rene Moshe Burguette Ameca, firmó el dictamen de procedencia que justificaba la adjudicación directa de todos los contratos de basura.
La “emergencia sanitaria” por 5 mil toneladas acumuladas fue la coartada. El 26 de enero, el alcalde morenista amarró el negocio con Materiales Oconit, la empresa de Zenyazen Escobar, operada por su hija Sidny Darian Escobar López y su pareja Emilio Vanegas Fernández. En 24 días, sin competencia y sin transparencia, Alonso Cerezo consolidó el mismo esquema de corrupción que blindó a su jefe político.
El dictamen del 2 de enero: La emergencia fabricada
El documento funda la urgencia en el estado del parque vehicular recibido de la administración anterior: Tres tracto camiones con tolvas y dos retroexcavadoras. Esa insuficiencia, según el dictamen, generó la acumulación de residuos y el riesgo de “peligre la salubridad y el medio ambiente”. La ley permite la adjudicación directa por excepción; el alcalde la convirtió en regla. El dictamen fue la llave que abrió la caja fuerte.




