Tres nuevos Centros de Lectura beneficiarán a más de 400 niñas y niños
Calcahualco, Ver.— Con un libro pueden comenzar grandes historias. Bajo esa premisa, el proyecto Contagiando el Amor por la Lectura llevará nuevos espacios de lectura a comunidades de Veracruz y Oaxaca, con el propósito de acercar los libros a niñas y niños y brindarles lugares dignos donde puedan imaginar, descubrir y aprender.
La iniciativa, impulsada por Contagiando Voluntad, contempla durante septiembre la apertura de tres Centros de Lectura que beneficiarán a poco más de 400 estudiantes de educación primaria.
El primero será inaugurado este 8 de septiembre en la Escuela Primaria Emiliano Zapata, de la comunidad de Teopantitla, en Calcahualco, Veracruz; mientras que el 9 de septiembre se abrirá un segundo espacio en la Escuela Primaria Cuauhtémoc, de Cruz Verde, también en Calcahualco.
Posteriormente, el 21 de septiembre, el proyecto llegará a Oaxaca con la inauguración de un tercer Centro de Lectura en la Escuela Primaria Andrés Henestrosa, ubicada en el Barrio de San Nicolás, Tlaxiaco.
Más que colocar libros en un salón, la iniciativa busca transformar estos espacios en lugares atractivos, cómodos y acogedores, donde la lectura pueda convertirse en una experiencia de curiosidad y disfrute para los estudiantes.
Cada comunidad aporta un salón que pueda ser destinado a este propósito y, cuando es necesario, se realizan adecuaciones para mejorar sus condiciones. Las propias familias participan en la preparación y pintura de los espacios, fortaleciendo así el sentido de pertenencia y el compromiso con su cuidado.
El proyecto también ha logrado reunir a fundaciones, voluntarios, comunidades y distintos aliados que han aportado libros, mobiliario, materiales, conocimiento y trabajo para hacer realidad los primeros centros.
Para sus impulsores, fomentar la lectura significa mucho más que promover el hábito de abrir un libro. Es brindar a las niñas y niños la oportunidad de conocer nuevas palabras, personajes, lugares e ideas, pero también de desarrollar su imaginación y descubrir nuevas posibilidades para su futuro.
“Estamos profundamente emocionados de aportar un granito de arena para transformar el pensamiento de un niño. Queremos que los libros los lleven a imaginar, crear, descubrir posibilidades y, sobre todo, inspirarse para salir siempre adelante”, expresaron los organizadores.
La meta es que este esfuerzo apenas sea el comienzo. Durante el próximo año se busca alcanzar al menos 10 Centros de Lectura, con la participación de nuevas comunidades, voluntarios, organizaciones, creadores de contenido y personas que quieran sumarse.
Así, cada nuevo espacio pretende convertirse en una puerta abierta a otros mundos: un lugar donde una niña o un niño pueda tomar un libro, dejar volar la imaginación y descubrir que también puede escribir su propia historia.
Un espacio para leer, un lugar para imaginar y una oportunidad para transformar.
