De la redacción
El Buen Tono
SAN DIEGO, EU.- Durante años guardó silencio sobre una de las experiencias más inquietantes de su vida. Holly Ratchford, quien administraba los departamentos Parkwood Apartments, en el área de San Diego, California, reveló que llegó a convivir y tratar personalmente con dos de los hombres que participaron en los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Ratchford fue quien rentó un departamento a Nawaf al-Hazmi y Khalid al-Mihdhar, integrantes del grupo que posteriormente secuestró el vuelo 77 de American Airlines y lo estrelló contra el Pentágono, donde murieron 184 personas.
Lo más impactante para la mujer fue que, antes de conocer la verdadera identidad de sus inquilinos, los describía como personas amables y educadas.
“Muy, muy amables”, recordó Ratchford al hablar con la BBC. Incluso relató que llegó a sentarse con ellos a comer “galletas y té”, sin imaginar que posteriormente estarían vinculados con uno de los ataques terroristas más graves de la historia.
Un vínculo que comenzó en 1999
Ratchford explicó que conoció a los dos hombres después de que Omar al-Bayoumi se los presentara en 1999. Al-Bayoumi también frecuentaba el complejo habitacional y se presentaba como estudiante.
La administradora recordó que al-Bayoumi era una persona sociable, sonriente y participaba en las actividades que organizaba. Su comportamiento cotidiano no levantó sospechas entre los residentes.
“Me creí todo lo que me dijo”, relató Ratchford, quien aseguró que nunca imaginó que detrás de aquella apariencia existieran vínculos relacionados con la conspiración terrorista.
El ataque que cambió su vida
El 11 de septiembre de 2001, 19 integrantes de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales en Estados Unidos.
Dos fueron estrellados contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York; otro impactó contra el Pentágono y el cuarto cayó en un campo de Pensilvania después de que los pasajeros intentaran recuperar el control de la aeronave.
Casi 3 mil personas murieron durante aquella jornada, que transformó para siempre la historia de Estados Unidos.
Las investigaciones posteriores señalaron que al-Bayoumi habría proporcionado apoyo logístico y financiero a al-Hazmi y al-Mihdhar durante su estancia en Estados Unidos.
Décadas después, entregó su testimonio
Con el paso de los años, Ratchford continuó procesando lo ocurrido. Recientemente proporcionó una declaración formal en Nueva York debido a que tuvo contacto directo con los dos secuestradores.
La mujer también recordó con incredulidad que al-Bayoumi fue detenido tras los atentados y posteriormente liberado por las autoridades británicas el 28 de septiembre de 2001.
“Me resulta casi imposible conciliar la imagen de quién decía ser con quién es realmente”, expresó.
Para Ratchford, descubrir la verdadera identidad de las personas a las que había tratado de manera cotidiana provocó un profundo impacto.
“En cuestión de una o dos semanas, mi vida, mis ideales, mis creencias… todo cambió rapidísimo. Fue como accionar un interruptor”, relató.
La experiencia, aseguró, modificó para siempre su manera de relacionarse con otras personas y la llevó a buscar un entorno donde pudiera sentirse segura y confiar nuevamente en quienes la rodean.
