De la redacción
El Buen Tono
Cuichapa.- El desbordamiento del río, por falta de mantenimiento de las autoridades, puso en riesgo a decenas de habitantes de Barrio de Guadalupe la tarde del lunes, luego de que una intensa lluvia provocara el incremento del caudal hasta bloquear la carretera que comunica el lugar con la cabecera municipal.
El agua cubrió el paso vehicular y peatonal, dejando varados a vecinos que intentaban trasladarse y generando momentos de angustia e incertidumbre ante el riesgo de quedar incomunicados.
Habitantes atribuyeron el desbordamiento a la falta de dragado oportuno del afluente, puesto que el cauce no ha recibido los trabajos de limpieza y mantenimiento necesarios para evitar este tipo de contingencias durante la temporada de lluvias.
Lo que debió ser un retorno normal a sus viviendas se convirtió en un riesgo de más de una hora.
Hombres, mujeres y niños permanecieron a la orilla de la carretera, a la intemperie, esperando que el nivel del agua descendiera lo suficiente para pasar sin riegos a sufrir un accidente.
Denunciaron que el personal de Protección Civil nunca acudió al lugar para que los orientara, ni enviaron maquinaria que habilitara una vía alterna.
“El alcalde, Fernando Hernández Martínez, tampoco se presentó para evaluar los daños o a brindar auxilio a los afectados”, dijeron.
Refirieron que en reiteradas ocasiones reportaron que el cuerpo de agua requería de dragado y desazolve adecuado, pero la omisión de las autoridades, que también es corrupción, provocó que, ante una precipitación moderada, el cauce se desbordara y aislara a las comunidades.
La acumulación de azolve y sedimentos reduce la capacidad del río para contener el agua, convirtiendo una lluvia común en una emergencia vial y humana.
Las autoridades; sin embargo, nada hacen para componer la situación.
Advirtieron que, de seguir en esa misma dinámica, el próximo desbordamiento podría tener consecuencias aún más graves en términos de movilidad y pérdidas humanas que serían, responsabilidad de la administración por negarse a emprender acciones de remeciación.
