De la redacción
El Buen Tono
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo una pausa en su agenda oficial en Irlanda para acudir este sábado al tercer día del Abierto de Irlanda de golf, torneo que se disputa en el campo de su propiedad ubicado en Doonbeg, en la costa suroeste del país.
Trump llegó por la tarde al Trump International Golf Links & Hotel a bordo del Marine One, su helicóptero oficial, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad. El despliegue provocó la suspensión momentánea del juego correspondiente al DP World Tour, circuito europeo de golf.
Vestido con una gorra blanca, el mandatario estadounidense se instaló en una de las tribunas para observar la competencia y conversar con algunos de los jugadores, entre ellos el estadounidense Brooks Koepka.
El complejo de Doonbeg es un resort de cinco estrellas propiedad de Trump, quien mantiene desde hace años una estrecha afición por el golf.
La visita ocurrió después de que el presidente estadounidense arribara a Irlanda a bordo del Air Force One para sostener reuniones con la presidenta Catherine Connolly y el primer ministro Micheál Martin.
Trump tiene previsto permanecer este domingo en Doonbeg para presenciar la jornada final del torneo, antes de regresar a la Casa Blanca.
