Tras los señalamientos previos de CANACAR sobre corrupción dentro de CAPUFE, FEMATRAC afirma que también cuenta con pruebas de presunta participación de personal de casetas en hechos relacionados con asaltos a transportistas.
CÓRDOBA, VER.- Los señalamientos contra Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) por presuntos actos de corrupción no se quedan en una sola denuncia. Después de que la CANACAR expusiera la problemática, ahora la Federación México-Americana de Transportistas (FEMATRAC) asegura contar también con pruebas de la presunta participación de personal de casetas en hechos relacionados con el robo al transporte.

Lauro Rincón, representante de FEMATRAC, señaló que la reciente detención de una trabajadora de una caseta de CAPUFE en la zona de Esperanza, Puebla, no resulta sorprendente para el sector, pues aseguró que desde hace tiempo han documentado situaciones que apuntan a una posible colusión entre personal de vigilancia y grupos dedicados al robo en carretera.
“De hecho, nosotros tenemos ahí constancia que hasta los propios vigilantes que tienen en la caseta de Esperanza participan en los robos”, afirmó.
Como ejemplo, relató que hace aproximadamente mes y medio un transportista fue perseguido por sujetos que viajaban en una motocicleta y que presuntamente intentaban obligarlo a salir hacia la carretera libre.

De acuerdo con su versión, el conductor logró ingresar a los carriles centrales, pero en ese momento un vigilante de la propia caseta habría bloqueado el paso del camión.
Rincón aseguró que FEMATRAC tiene fotografías y otros elementos relacionados con el caso y sostuvo que la dependencia tendría conocimiento de estos hechos, sin que hasta ahora, dijo, se haya actuado.
“Tenemos las pruebas de los hechos y la foto de los participantes. La propia dependencia lo sabe y no actúa, a lo mejor por miedo”, declaró.
El representante transportista consideró que el problema va más allá de una caseta o de un trabajador, pues acusó que existen funcionarios relacionados con la seguridad pública, tanto del ámbito federal como estatal y municipal, que estarían involucrados o permitirían que estas prácticas continúen.
Los nuevos señalamientos dan seguimiento a la denuncia realizada previamente por el sector transportista sobre la presunta corrupción dentro de CAPUFE y colocan nuevamente a la dependencia bajo cuestionamiento por la seguridad de quienes utilizan las carreteras.

Rincón sostuvo que mientras no se investigue a fondo al personal que opera y vigila las autopistas, los operativos contra los delincuentes serán insuficientes, pues la propia estructura encargada de proteger a los usuarios podría estar siendo utilizada para facilitar los asaltos.
Finalmente, afirmó que esta presunta corrupción es uno de los factores que impiden reducir de manera significativa el robo al transporte y pidió que las autoridades revisen las pruebas que, aseguró, mantiene en poder la organización.
Porque si quienes vigilan la carretera también son señalados por los transportistas, el problema ya no estaría solamente en los delincuentes que asaltan, sino en quienes deberían impedirlo.
