De la redacción
El Buen Tono
A 12 años de la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, la Fiscalía General de la República (FGR) presentó nuevos avances que abren líneas de investigación relacionadas con registros telefónicos, funerarias y el Servicio Médico Forense (Semefo) de Iguala, Guerrero.
Durante la presentación de los avances, el fiscal especial del caso Ayotzinapa, Mauricio Pazarán Álvarez, informó que el análisis de comunicaciones correspondientes a la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014 permitió identificar a 17 personas que no habían sido detectadas en investigaciones anteriores.
Entre los nuevos elementos destaca el seguimiento a las comunicaciones de integrantes del crimen organizado con Rodolfo “N”, propietario de las funerarias El Ángel y Funerales Económicos Rueda. De acuerdo con la investigación, también se identificaron comunicaciones entre Rodolfo “N” e Irving “N”, quien posteriormente fue detenido por su presunta relación con el caso.
La Fiscalía señaló que Rodolfo “N” y familiares relacionados con las funerarias también tenían participación en la operación del Semefo y en la administración del panteón municipal de Iguala.
Según las autoridades, esta situación les habría permitido intervenir en distintas etapas relacionadas con el manejo de cuerpos, desde su levantamiento e identificación hasta su resguardo y destino final.
Los cateos realizados en instalaciones relacionadas con las funerarias también aportaron nuevos elementos a la investigación. Entre los objetos localizados se reportaron restos óseos, un arma de fuego, documentación relacionada con Irving “N” y un horno crematorio que no contaba con registro oficial.
También fueron encontrados documentos oficiales firmados y sellados, pero que permanecían en blanco.
Teléfonos de los normalistas, otra línea de investigación
El análisis de los dispositivos telefónicos de los estudiantes desaparecidos también permitió establecer que algunos de los equipos continuaron siendo utilizados después del 26 de septiembre de 2014.
La FGR informó que el teléfono de uno de los normalistas fue utilizado semanas después de su desaparición y que otros dispositivos fueron empleados por personas vinculadas con autoridades municipales.
Estos datos son utilizados para reconstruir los movimientos y posibles conexiones posteriores a la desaparición de los estudiantes.
Las autoridades señalaron que el caso permanece abierto y que las nuevas líneas de investigación derivan del análisis de millones de documentos, registros telefónicos y evidencias periciales acumuladas durante los últimos 12 años.
La investigación también mantiene bajo análisis la posible utilización de funerarias y crematorios para el manejo de cuerpos y la eliminación de evidencias. Sin embargo, las autoridades continúan recabando elementos para establecer qué ocurrió con los 43 normalistas y determinar la responsabilidad de las personas involucradas.
La desaparición ocurrió la noche del 26 de septiembre de 2014, cuando estudiantes de Ayotzinapa se encontraban en Iguala, Guerrero. Los hechos dejaron además seis personas asesinadas y decenas de heridos.
Desde entonces, distintas investigaciones han presentado diversas hipótesis sobre el destino de los estudiantes. La llamada “verdad histórica”, presentada en 2015, sostuvo que los normalistas fueron asesinados e incinerados en el basurero de Cocula, versión que posteriormente fue cuestionada y que no constituye la explicación actualmente aceptada por las investigaciones en curso.
Es gratis. Solo escribe tu correo y presiona Sign Up para suscribirte.
