De la Redacción
El Buen Tono
Yucatán.- Un análisis de 17 muestras de agua de pozos y cenotes de Yucatán detectó indicadores de contaminación fecal y concentraciones elevadas de nutrientes, lo que encendió las alertas sobre la calidad del agua subterránea en comunidades de la península.
De acuerdo con resultados difundidos por Greenpeace México el 20 de octubre, las muestras fueron recolectadas en agosto en Kinchil, Sitilpech, Motul, Chocholá, Molas, Celestún y San Antonio Tedzidz.
El informe señala que 16 de las 17 muestras alcanzaron el límite superior de medición para coliformes totales, mientras que 13 registraron más de mil 800 números más probables por cada 100 mililitros de coliformes fecales. Además, cuatro muestras llegaron al límite superior de medición para enterococos fecales.
En cuanto a los nitratos, dos muestras, correspondientes a Motul y Chocholá, superaron la referencia de 50 miligramos por litro citada por la organización a partir de parámetros de la Organización Mundial de la Salud.
Aunque los resultados evidencian problemas en los puntos analizados, las pruebas no permiten determinar por sí solas el origen de los contaminantes ni afirmar que todas las fuentes de agua de Yucatán estén afectadas.
SEÑALAN POSIBLES AFECTACIONES POR ACTIVIDAD PORCÍCOLA
La Red en Defensa del Agua y el Territorio Maya To’one Ja’o’on manifestó su preocupación por los posibles impactos ambientales de las granjas porcícolas industriales. La organización indicó que otros estudios realizados en 2024 y 2026 identificaron marcadores de materia fecal porcina en cinco puntos de muestreo.
Entre las instalaciones cuya actividad piden investigar se encuentran las granjas GARY 5 y 6, en Chocholá; MOBA, en Maxcanú, y complejos porcícolas cercanos a Kinchil y Celestún.
Las comunidades también señalaron que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó inspecciones en instalaciones de GARY y MOBA durante junio de 2026, pero que los resultados no se habían hecho públicos al momento de difundirse el reporte.
Sin embargo, los análisis mencionados no establecen por sí mismos que alguna de estas instalaciones sea responsable de la contaminación detectada en las muestras.
ADVIERTEN VULNERABILIDAD DEL ACUÍFERO
La península de Yucatán cuenta con un suelo kárstico, formado principalmente por roca caliza porosa, que facilita la filtración de sustancias desde la superficie hacia el subsuelo. Esta condición vuelve vulnerable al acuífero ante posibles contaminantes procedentes de distintas actividades.
Debido a que el agua subterránea es fundamental para el abastecimiento de las comunidades y el funcionamiento de los ecosistemas, las organizaciones consideran necesario ampliar las investigaciones para establecer la distribución de los contaminantes y los posibles riesgos sanitarios.
Greenpeace México y la Red To’one Ja’o’on solicitaron a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Profepa ampliar el monitoreo, publicar los resultados de las inspecciones e investigar el origen de la contaminación.
También pidieron medidas preventivas y la participación de las comunidades mayas en las decisiones que puedan afectar sus territorios y fuentes de abastecimiento.
Los resultados abren nuevas interrogantes sobre la calidad del agua en la región y la necesidad de esclarecer si determinadas actividades productivas están contribuyendo al deterioro ambiental.
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