Más de un mes de clausura mantiene en la incertidumbre a empleados con años de antigüedad; no hay fecha para reabrir el negocio.
De la redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.— Los trabajadores de Súper Ahorros son quienes resienten las consecuencias de la clausura del establecimiento, que desde el pasado 5 de septiembre permanece cerrado y sin una fecha definida para reanudar sus actividades. Mientras el conflicto continúa sin resolverse, empleados que durante años han dependido de este negocio enfrentan incertidumbre sobre su fuente de ingresos.
La suspensión de actividades fue justificada por Protección Civil con observaciones relacionadas con las instalaciones. Sin embargo, videos y testimonios enviados a El Buen Tono reflejan la intervención de Manuel Alonso Cerezo y de su primer damo, Luis Abella Alvarado, para apoderarse del inmueble, sin importarles la situación laboral de quienes trabajaban en el establecimiento.
Y es que, aun cuando la propia autoridad municipal reconoce que los responsables del negocio han atendido gradualmente los requerimientos, se niegan a permitir la reapertura. Así, mientras continúan las revisiones y las exigencias administrativas, los trabajadores permanecen a la espera de que se destrabe la situación.
El cierre no solo representa la interrupción de las actividades comerciales, sino que también afecta a las personas que durante años encontraron en Súper Ahorros una fuente de empleo. Detrás de las cortinas cerradas hay trabajadores con compromisos familiares y gastos que no se detienen, pese a que su centro laboral permanece fuera de operación.
En días recientes se permitió retirar mercancía perecedera y las cortinas se han mantenido parcialmente abiertas, bajo supervisión de Protección Civil, para facilitar la circulación del aire. No obstante, estas medidas no resuelven la incertidumbre de los empleados ni garantizan cuándo podrán volver a sus actividades.
Es gratis. Solo escribe tu correo y presiona Sign Up para suscribirte.
