De la redacción
El Buen Tono
La inflación en Estados Unidos volvió a acelerarse durante septiembre, con un incremento que refleja que el costo de vida continúa elevado y representa un desafío económico para el gobierno del presidente Donald Trump, a pocos días de las elecciones de mitad de mandato.
De acuerdo con cifras del Departamento de Comercio, los precios al consumidor aumentaron 3.6 por ciento en septiembre, en comparación con el mismo mes del año anterior, por encima del 3.4 por ciento registrado en agosto.
En la comparación mensual, los precios subieron 0.5 por ciento, frente al 0.3 por ciento del mes previo. Se trata del mayor incremento desde mayo.
El repunte inflacionario se relaciona principalmente con el encarecimiento del petróleo y la gasolina, cuyos precios han aumentado en medio del conflicto con Irán. Actualmente, el petróleo estadounidense supera los 100 dólares por barril, mientras que antes de la guerra cotizaba por debajo de los 70 dólares.
El incremento de los precios también ha deteriorado la percepción de los ciudadanos sobre la economía y la gestión de Trump, quien durante su campaña presidencial de 2024 prometió reducir el costo de vida y llevar el precio de la gasolina por debajo de los dos dólares por galón.
Sin embargo, el promedio nacional de la gasolina se ubica actualmente alrededor de los 4.25 dólares por galón, lo que representa un desafío para el cumplimiento de sus compromisos económicos.
La presión sobre los precios también se reflejó en la inflación subyacente, que excluye los sectores de alimentos y energía. Este indicador registró un aumento anual de 3.1 por ciento en septiembre, frente al 3 por ciento de agosto.
En términos mensuales, los precios subyacentes avanzaron 0.3 por ciento, el mismo incremento observado durante el mes anterior.
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