

Amatlán.-Diariamente niños, adultos, ancianos y jóvenes de la comunidad Torrecilla del municipio de Amatlán de los Reyes, deben arriesgar su vida para cruzar hacia el otro lado que los comunica con la carretera Córdoba-Paso del Macho.
Estas familias quedaron incomunicadas desde hace más de 9 años por el derrumbe del puente. Han pasado varios presidentes municipales y ninguno ha hecho algo para solucionar el problema.
Para poder salir de la comunidad deben hacerla de acróbatas y cruzar por un tubo, con una altura aproximada a los 2 metros y medio. En el fondo está el río Seco.
Algunas mujeres prefieren hacerlo por el afluente, sin embargo, con las lluvias viene la crecida del río y con ello el peligro constante de ser arrastradas por la corriente.

