


Orizaba.- A punto de entrar a una tienda de autoservicio con todo y coche estuvo el conductor de un automóvil deportivo, quien intentó realizar una maniobra prohibida en la esquina de Sur 20 y Poniente 7, provocando un accidente. El chofer escapó y a los pocos minutos llegó un hombre que aseguró que su vehículo había sido
robado de su vivienda.
Los dos vehículos fueron retenidos y puestos a disposición de las autoridades de Tránsito, para que se deslinden responsabilidades por estos hechos que a punto estuvieron de tener consecuencias fatales.
Alrededor de las 22:10 horas personas que caminaban por la calle Real y otras que se dirigían a la tienda de conveniencia ubicada en esa intersección se salvaron de ser arrollados por los automóviles involucrados.
Este accidente, según el reporte, ocurrió cuando Eliut Tecamachaltzi Vicente, de 36 años, vecino de privada de El Encinar, fraccionamiento La Carbonera de Nogales, conducía su automóvil con dirección al centro
de Orizaba.
Manejaba sobre Poniente 7 un Nissan Tsuru, color blanco, con placas YHK5981, pero al llegar a la esquina con Sur 20, donde antes estaba la panadería “Ara”, le cerró el paso un automóvil deportivo.
Era un Mustang color negro, con placas de circulación YHT2586, cuyo conductor se pasó el rojo del semáforo e intentó dar vuelta en “U” sin precaución, según testigos de estos hechos.
El conductor del Tsuru no pudo frenar a tiempo y ambas unidades chocaron; el Mustang estuvo a punto de meterse a una tienda de autoservicio, pero unas barras de concreto evitaron la desgracia, mientras que el Nissan quedó varado a unos metros. Algunas personas y empleados de locales cercanos, enseguida se acercaron para verificar el estado de salud de los ocupantes, pero al parecer el chofer y acompañante del Mustang salieron corriendo y abandonaron el automóvil.
Minutos después llegó Gregorio de la Luz Sánchez, vecino de calle Benito Juárez de Campo Grande, Ixtaczoquitlán, quien aseguró ser dueño del auto deportivo y explicó que recién se lo habían robado.
Dicha versión fue escuchada por el perito de Tránsito, Vicente Álvarez, el cual ordenó el retiro de los vehículos al corralón, para el deslinde de las responsabilidades y el pago de los daños, mismos que superan los $50 mil.
GUILLERMO RAMOS T.
EL BUEN TONO
