


De la redacción
El Buen Tono
Orizaba.- Mientras en la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) de Orizaba continúan muriendo animales por negligencia y hacinamiento, el presidente municipal Juan Manuel Diez Francos reaccionó con burla y sarcasmo. En lugar de responder por la sobrepoblación y la falta de condiciones dignas para las especies bajo su resguardo, minimizó la tragedia y la convirtió en un chiste, proponiendo soltar pecaríes, borregos y venados en el Pico de Orizaba.
Con total cinismo, Diez Francos declaró que “hay sobre saturación de pecaríes, de borregos y venados. Estoy viendo la posibilidad de soltar a esos animales en el Pico de Orizaba. Si soltamos un león no creo que estemos muy tranquilos todos”.
Su comentario, lejos de mostrar interés por un manejo responsable, exhibió la impunidad con la que su administración trata a la fauna, entre burla y abandono.
Ambientalistas advirtieron que liberar animales en un área natural protegida no es una solución, sino una amenaza. En el Pico de Orizaba apenas empiezan a regenerarse los bosques tras años de saqueo de talamontes y reforestaciones recientes. Soltar fauna herbívora en medio de arbolitos jóvenes provocaría que muchos no sobrevivieran, además de que los borregos compactarían y erosionarían el suelo.
El riesgo no termina ahí. Sin un plan de vigilancia, los animales liberados se volverían presa fácil de cazadores furtivos, denunciaron activistas. De este modo, la propuesta del alcalde no sólo es improvisada e irresponsable, sino que condena a los animales a morir en libertad del mismo modo en que mueren en cautiverio: por falta de cuidado.
El Pico de Orizaba, a más de 3 mil metros de altura, no es un hábitat adecuado para especies como los pecaríes, mientras que los borregos ni siquiera forman parte del ecosistema. La ocurrencia de Diez Francos evidencia su desprecio por la ciencia, la ecología y la vida misma, reduciendo una crisis animal a una broma de mal gusto.

