

De la redacción
El Buen Tono
Baba Vanga, la célebre mística búlgara conocida como la “Nostradamus de los Balcanes”, vuelve a estar en el centro de la atención tras el atentado ocurrido en julio de 2024 en Pennsylvania contra el presidente Donald Trump. La vidente es recordada por supuestas profecías sobre líderes mundiales, y entre ellas destaca la advertencia sobre un peligro para la vida de Trump, que algunos seguidores relacionan con el ataque de un francotirador durante un mitin en Butler, cuando una bala le rozó la oreja derecha.
Diversos medios internacionales han señalado que Baba Vanga habría predicho que Trump enfrentaría una “misteriosa enfermedad” que afectaría su oído y estaría asociada con un tumor cerebral. Aunque el presidente sobrevivió y no hay evidencia médica de un tumor, la coincidencia entre la predicción y el atentado ha sido utilizada por sus seguidores para sostener la validez de sus visiones.
Además de este episodio, se le atribuyen a Vanga predicciones como una crisis económica mundial en 2025-2026, así como eventos históricos como la caída de la Unión Soviética, la muerte de la princesa Diana o los ataques del 11 de septiembre de 2001. Sin embargo, muchas de sus visiones resultaron vagas o no se cumplieron, como la desaparición de Europa en 2016 o una guerra nuclear que nunca ocurrió.
Baba Vanga nació en 1911 en la región de Strumica y perdió la vista a los 12 años tras un accidente durante una tormenta. Desde entonces, aseguró haber desarrollado habilidades visionarias que la hicieron célebre en Bulgaria y los Balcanes. Murió en 1996, pero su legado continúa alimentando debates y teorías sobre coincidencias y predicciones cumplidas, como la que hoy vincula su nombre con la seguridad de Donald Trump.
