Efraín Hernández
El Buen Tono
CÓRDOBA.- Durante siete años, los vecinos a orillas del río San Antonio han vivido con el temor a un derrumbe que ponga en riesgo sus vidas y su patrimonio. Ni la administración de Leticia López ni la de Juan Martínez atendieron los múltiples llamados de auxilio. Fue apenas —a escasos tres meses de que concluya la administración— cuando el Ayuntamiento reaccionó, y no por voluntad, sino por la presión de haber sido exhibido públicamente.
Personal de la Unidad Municipal de Protección Civil, Hidrosistema y Obras Públicas acudió de manera improvisada a la zona, donde el deterioro del cauce amenaza a decenas de familias. La visita, calificada por los vecinos como tardía y simulada, se dio solo después de que El Buen Tono documentó y denunció el abandono.
Ciudadanos y activistas, como Dulce María Méndez, representante de la agrupación ANadieMás, habían advertido reiteradamente sobre las condiciones críticas del río. A pesar de las denuncias, las autoridades mostraron indiferencia frente al riesgo inminente.
Durante el recorrido “de supervisión”, se presentaron Jorge Tress, titular de Protección Civil; María del Rosario Palafox, directora de Hidrosistema; Abner Ceballos, director de Obras Públicas; así como el regidor primero, Daniel Vázquez. Sin embargo, ninguno de ellos presentó una solución concreta. Se limitaron a anunciar que elaborarán un dictamen técnico, sin comprometerse a fechas, recursos ni obras reales.
La visita fue interpretada por vecinos como una maniobra para aparentar interés, luego de años de omisión y olvido de las autoridades corruptas.


