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EL BUEN TONO
Uruapan, Mich.- Durante la marcha pacífica realizada este pasado viernes en el Centro Histórico de Uruapan, cientos de ciudadanos se reunieron para exigir justicia, paz y seguridad, en memoria de Carlos Manzo, joven activista cuya vida fue truncada en circunstancias que han generado indignación y dolor en la comunidad.

Entre los asistentes destacó la presencia de la señora Raquel, abuela del joven, quien, con voz entrecortada, compartió un mensaje que conmovió profundamente a los presentes:

“Yo le dije que no se arriesgara, que él no tenía necesidad… pero me respondió que tenía que sacar a Uruapan adelante.”

Sus palabras reflejaron no solo el amor de una familia, sino el profundo compromiso social que caracterizó a Carlos. Según amigos y allegados, el joven no buscaba reconocimiento ni protagonismo, sino aportar a la transformación de su ciudad, marcada por la violencia y la falta de oportunidades.

La marcha, que transcurrió de forma ordenada y pacífica, partió desde la plaza principal y recorrió las calles del centro, encabezada por familiares, estudiantes, colectivos civiles y ciudadanos que portaban pancartas con mensajes como “Carlos vive en la voz del pueblo” y “Uruapan exige justicia”.

Con velas encendidas y un ambiente de respeto, los asistentes rindieron homenaje a la memoria del joven, cuyo nombre se ha convertido en símbolo de resistencia y esperanza.

Organizadores del evento señalaron que este movimiento no busca confrontación, sino visibilizar la necesidad urgente de seguridad, justicia y dignidad en el municipio. “La muerte de Carlos no será en vano; su legado vive en cada persona que hoy alza la voz”, expresó una de las voceras del contingente.

El eco de la voz de doña Raquel se mezcló con los aplausos y el silencio respetuoso de la multitud. “Su nieto ya no está —dijo entre lágrimas—, pero su espíritu sigue luchando en todos ustedes.”

La jornada concluyó con un minuto de silencio y un llamado colectivo a no permitir que el miedo silencie a la sociedad. En Uruapan, el nombre de Carlos Manzo se ha convertido en un emblema de esperanza, unidad y compromiso ciudadano.

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