

DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO
Orizaba.- Las empresas automotrices de Juan Manuel Diez Francos atraviesan una crisis sin precedentes. Sus agencias enfrentan una caída dramática en ventas y un colapso financiero que ha dejado sus arcas prácticamente vacías, situación que se agravó con la pérdida de dos de sus empresas en Boca del Río.
Las ventas de automóviles americanos que distribuyen las agencias Diez no venden porque la invasión de marcas chinas que suman más de 26 y rebasan los 120 modelos son las que acaparan ahora el mercado.
Anteriormente, dos concesionarias del grupo Diez en Poza Rica sufrieron pérdidas totales tras las inundaciones en la ciudad. Aunque el resto de sus negocios permanece activo, la creciente inseguridad ha disminuido la confianza de los consumidores, afectando directamente las ventas. De acuerdo con estadísticas del INEGI, de enero a septiembre se vendieron un millón 75 mil 187 vehículos ligeros en México, lo que representa una caída de 0.6 por ciento frente al mismo periodo de 2024. Nissan lideró las ventas, mientras que la marca representada por Juan Manuel Diez fue de las que reportaron menor comercialización de unidades.
Hoy, las arcas de Diez Francos —antes conocidas por su flujo constante de ingresos— están prácticamente vacías. La nómina, el mantenimiento de instalaciones y los compromisos con las armadoras se han convertido en una carga insostenible. Sus negocios no logran generar ventas significativas, evidenciando la fragilidad de su modelo empresarial.
