

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- A dos meses de las denuncias públicas, advertencias técnicas y compromisos oficiales, la carretera federal 123 Orizaba-Zongolica sigue sin una intervención de fondo. En contraste, los accidentes continúan acumulándose en un tramo que usuarios y transportistas ya no dudan en llamar la “ruta de la muerte”.
El pasado 6 de abril la realidad volvió a imponerse cuando un automóvil cayó a un barranco en la comunidad de Teplacala, en San Andrés Tenejapan, dejando tres personas muertas y dos más lesionadas. Ese mismo día, en la zona de Los Naranjos, un autobús chocó contra una unidad pesada, provocando el cierre de la circulación. Dos hechos en menos de 24 horas, en el mismo corredor carretero, que exhiben que el problema persiste intacto.
