De la redacción
El Buen Tono
Un vuelo de Delta Air Lines estuvo a punto de encontrarse en una situación de alto riesgo con una aeronave de American Airlines durante una operación en el Aeropuerto Internacional Logan de Boston, en Estados Unidos.
De acuerdo con un experto en aviación, ambos aviones llegaron a encontrarse a una distancia aproximada de 90 metros, lo que obligó a la tripulación del vuelo de Delta a abortar su intento de aterrizaje mediante una maniobra de aproximación frustrada para evitar un posible impacto.
La Federal Aviation Administration confirmó que ya abrió una investigación sobre este incidente considerado de alto riesgo, ocurrido durante el fin de semana, mientras ambos vuelos operaban en pistas que se cruzaban dentro del Aeropuerto Internacional Logan de Boston.
El análisis preliminar fue realizado por Todd Curtis, exingeniero de seguridad de Boeing, quien utilizó herramientas de rastreo de vuelos para estimar la cercanía entre ambas aeronaves. El especialista calificó el hecho como un evento relevante y preocupante debido a que involucró a tripulaciones comerciales profesionales.
Según los reportes, el vuelo 2351 de Delta, procedente de Dallas, ejecutó la maniobra tras coordinación con el control de tráfico aéreo. La aeronave, con 129 pasajeros y seis tripulantes, aterrizó sin mayores contratiempos y el desembarque se realizó con normalidad.
Autoridades aeronáuticas han señalado que este tipo de aproximaciones frustradas forman parte de procedimientos estándar de seguridad, aunque el caso será revisado a detalle debido a la cercanía registrada entre ambas aeronaves en una de las pistas del aeropuerto.
