

De la Redacción
El Buen Tono
Un incidente ocurrido en la unidad de la línea “Rápidos del Sureste” evidenció nuevamente el mal servicio y el hostigamiento que padecen los usuarios del transporte público. Una mujer que viajaba de pie, apoyada del tubo cercano al asiento del chofer, fue agredida verbalmente por el conductor luego de reconocer que le faltaban dos pesos para completar los 12 que cuesta el pasaje del tramo entre Pénjamo y la zona de La Estrellita.
Según testigos, el chofer —un hombre de complexión robusta, con camisa clara por fuera del pantalón— le reclamó en voz alta: “No se hubiera subido si no traía el pasaje, vaya caminando”. La mujer le rogó que le “valiera” los dos pesos faltantes, pero el operador se negó y continuó con la conducción mientras ella permanecía de pie, sin asiento y expuesta a cualquier maniobra brusca.
El hecho no es aislado. Usuarios de esa ruta reportan constante maltrato por parte de conductores que exigen el pago exacto, no toleran demoras ni condiciones de vulnerabilidad, y en muchos casos obligan a los pasajeros a viajar incómodos o inseguros. La autoridad de transporte ha recibido quejas similares, pero no se han aplicado sanciones visibles contra la empresa ni su personal.
