

De la redacción
El Buen Tono
Otro veracruzano quedó en el centro de la polémica por el uso de accesorios de alto costo. En esta ocasión se trata del alcalde de San Andrés Tuxtla, Rafael Gustavo Fararoni Magaña, quien fue exhibido portando un reloj de lujo cuyo valor ha generado fuertes cuestionamientos en redes sociales y círculos políticos.
A diferencia de casos recientes donde los señalados no alcanzaron siquiera una candidatura, Fararoni es actualmente presidente municipal y cuenta con antecedentes en diversos cargos públicos, lo que ha intensificado el debate en torno a su imagen y congruencia política.
El accesorio en cuestión es un reloj Santos de Cartier en color negro, cuyo precio supera los 201 mil pesos mexicanos. Modelos similares de esta línea de alta gama alcanzan precios base cercanos a los 11 mil 400 euros, lo que contrasta con los principios de austeridad promovidos por la coalición integrada por el Partido Verde y Morena.
La controversia reavivó la discusión sobre la práctica recurrente de ocultar artículos de lujo durante campañas electorales para proyectar una imagen de cercanía y modestia, los cuales reaparecen una vez que los funcionarios asumen el poder.
Fararoni Magaña tomó posesión del cargo el pasado 1 de enero y es considerado uno de los alcaldes más jóvenes que ha tenido San Andrés Tuxtla. El señalamiento fue dado a conocer por el periodista Jorge García Orozco, quien además de detallar el costo del reloj, acusó al edil de ser un junior con una fortuna de origen poco claro, lo que ha avivado las críticas ciudadanas.
