De la redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- El acelerado retroceso del glaciar Jamapa, ubicado en el Pico de Orizaba, ha impulsado una iniciativa para preservar la memoria de esta formación de hielo y generar conciencia sobre el futuro del agua en la región: “Cartas al glaciar”, un proyecto que reunirá testimonios de montañistas, habitantes de comunidades serranas, investigadores y pescadores.
La iniciativa contempla un buzón itinerante para recopilar cartas, audios y videos en los que habitantes de la cuenca expresen lo que representa el glaciar y los cambios que han observado en la montaña. El recorrido busca conectar la zona alta del Pico de Orizaba con las comunidades asentadas río abajo, hasta la desembocadura del río Jamapa en el Golfo de México.
Entre 2019 y 2026, el frente del glaciar Jamapa habría retrocedido aproximadamente 200 metros, reflejando el acelerado deterioro del hielo de alta montaña. Su pérdida representa una preocupación ambiental debido a que sus escurrimientos forman parte del sistema hídrico que abastece a comunidades de la región.
El proyecto también pretende recuperar la memoria de quienes han observado durante décadas la transformación del Pico de Orizaba. Entre los participantes se contempla al montañista Hilario Aguilar, conocido como Don Layo, cuya experiencia permitirá documentar los cambios registrados en el hielo a lo largo del tiempo.
Aunque con frecuencia se identifica al Jamapa como el último glaciar de México, especialistas señalan que esta denominación debe manejarse con precisión, debido a la existencia de remanentes de hielo en el Iztaccíhuatl. Lo que sí resulta evidente es el acelerado retroceso de los glaciares mexicanos y la pérdida de hielo en las principales montañas del país.
¿Qué ocurrirá con el agua?
La desaparición del hielo no significa necesariamente que el río Jamapa vaya a desaparecer, pero sí genera interrogantes sobre la disponibilidad y distribución del agua en el futuro.
Especialistas han advertido que las comunidades de la zona dependen de los escurrimientos provenientes de la montaña para actividades como consumo, aseo y agricultura. También existe preocupación por los efectos que una menor aportación de agua dulce podría generar en los ecosistemas ubicados en la parte baja de la cuenca.
El investigador de la Universidad Veracruzana, Carlos Manuel Welsh Rodríguez, ha señalado que una reducción del agua dulce en la desembocadura podría favorecer el ingreso de agua salada, con posibles repercusiones para los ecosistemas costeros y las actividades productivas.
Ante este escenario, la conservación de los bosques de la cuenca adquiere mayor importancia, ya que continuarán desempeñando un papel fundamental en la captación y regulación del agua, aun cuando el hielo de la alta montaña siga disminuyendo.
“Cartas al glaciar” busca que la posible desaparición del Jamapa no sea solamente una pérdida registrada en fotografías, sino también una oportunidad para escuchar a quienes han vivido de cerca la transformación de la montaña y reflexionar sobre el futuro del agua en Veracruz.
Los testimonios recopilados serán compartidos el próximo 7 de noviembre en la librería Más Adentro, en el puerto de Veracruz.
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