

Amatlán, Ver. — Tras una semana de negociaciones entre vecinos de la calle 21 de Mayo y el Ayuntamiento, se concretó un convenio para resolver la problemática del vertido de aguas residuales en la zona. De acuerdo con el acuerdo, los residentes deberán conectarse al sistema de drenaje municipal existente, construido en la administración anterior, y abandonar el antiguo conducto que data de más de 120 años.
El acuerdo, alcanzado el lunes pasado durante una mesa de diálogo encabezada por la presidenta municipal Guillermina Méndez López, contempla además una autorización provisional para que los vecinos continúen utilizando temporalmente un conducto de origen pluvial perteneciente a particulares, mientras realizan los trámites necesarios para incorporarse formalmente al sistema de drenaje sanitario en un plazo máximo de tres meses.
