**Habitantes señalan que la sobrina de Luis Abella Alvarado utiliza apoyos y estructuras del Ayuntamiento para imponer grupos afines con fines políticos.
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Habitantes de la congregación 20 de Noviembre acusaron a la coordinadora de Bienestar Social del Ayuntamiento de Córdoba, Araceli Denisse Lira Tosqui, sobrina del primer damo de Manuel Alonso Cerezo, Luis Abella Alvarado, de tráfico de influencias y de utilizar su cargo para operar grupos afines políticamente dentro de la comunidad.
Los señalamientos surgieron luego de que el comité elegido por pobladores en una asamblea realizada el pasado 17 de mayo fuera prácticamente desconocido, abriendo nuevamente el proceso para elegir representantes, situación que generó molestia entre vecinos.
De acuerdo con habitantes inconformes, Denisse Lira estaría impulsando a Fermina Hernández Sarmiento para mantener control político en la congregación mediante personas cercanas al Ayuntamiento.

“Todo lo están manejando en lo oscurito y quieren imponer gente afín para beneficio político”, denunciaron vecinos de manera anónima.
Los pobladores señalaron que Fermina Hernández presuntamente ha sido beneficiada con apoyos personalizados, láminas y programas sociales, lo que consideran un claro ejemplo de favoritismo desde el área de Bienestar Social.
Asimismo, reprocharon que mientras la comunidad ya había tomado acuerdos mediante asamblea respaldada por autoridades ejidales y representantes ciudadanos, desde el Ayuntamiento buscan desconocer la voluntad de los habitantes para favorecer intereses particulares.
La molestia aumentó debido a que Denisse Lira ni siquiera acudió personalmente a la reunión donde se informó que dentro de 15 días se realizará otra asamblea para volver a elegir comité.
Los habitantes advirtieron que no permitirán imposiciones ni manipulación política desde el Ayuntamiento de Córdoba y señalaron que en la próxima reunión expondrán públicamente diversas irregularidades relacionadas con el manejo de apoyos y la operación política dentro de la congregación.
El caso vuelve a colocar bajo cuestionamientos a funcionarios cercanos al grupo de Manuel Alonso Cerezo, señalados constantemente por presuntos favoritismos, tráfico de influencias y uso político de programas sociales.
