AGENCIA
México.- Las motocicletas han dejado de ser un vehículo alternativo para convertirse en una de las principales opciones de movilidad en el país. Su bajo costo de mantenimiento, la facilidad para desplazarse en zonas congestionadas y la ausencia de obligaciones como la tenencia o la verificación en varios estados han impulsado un crecimiento acelerado del parque vehicular de dos ruedas en los últimos años.
Sin embargo, este auge también ha venido acompañado de una mayor preocupación por los accidentes viales y de propuestas para endurecer las regulaciones. La más reciente ha generado una intensa discusión entre motociclistas, especialistas y usuarios de redes sociales.
Se trata de una iniciativa impulsada por el diputado federal por San Luis Potosí, Óscar Bautista Villegas, que plantea restringir la circulación de motocicletas, motonetas y vehículos de dos y tres ruedas en autopistas y carreteras federales de acceso controlado o consideradas de alta velocidad.
Aunque la propuesta se viralizó rápidamente y provocó preocupación entre miles de conductores, es importante aclarar que actualmente no existe ninguna prohibición vigente. La iniciativa se encuentra en proceso legislativo y no ha sido aprobada ni publicada en el Diario Oficial de la Federación, por lo que las motocicletas continúan circulando legalmente por las vías federales del país.
La polémica se originó por la redacción del documento, en el que se establece expresamente que “queda prohibida la circulación de motocicletas, motonetas y vehículos motorizados de dos o tres ruedas en autopistas y carreteras federales”. Para muchos usuarios, esta frase deja poco margen de interpretación y representa una restricción directa al derecho de libre tránsito.
El legislador ha explicado que la intención de la propuesta es reforzar la seguridad vial ante el incremento de accidentes registrados en San Luis Potosí, donde, según cifras locales, se atienden entre tres y cuatro percances de motocicleta por semana.
No obstante, las aclaraciones posteriores del diputado han sido insuficientes para disipar las críticas. Motociclistas y especialistas consideran que la iniciativa ataca las consecuencias y no las causas del problema, al tiempo que señalan otros factores que influyen en los accidentes, como la falta de infraestructura adecuada, el deterioro de las carreteras, la ausencia de cultura vial y la escasa capacitación de algunos conductores.
Además, organizaciones y usuarios han señalado que las motocicletas representan una herramienta indispensable para miles de trabajadores, repartidores y personas que utilizan este medio como alternativa económica frente al elevado costo de un automóvil.
Por ahora, la propuesta continúa en análisis y aún deberá recorrer el proceso legislativo antes de convertirse en ley. Mientras tanto, las motocicletas mantienen su derecho a circular por autopistas y carreteras federales conforme a las disposiciones actuales.
La discusión, sin embargo, ya está sobre la mesa: ¿la solución para reducir los accidentes es prohibir o fortalecer la seguridad vial y la educación de todos los usuarios de las vías?
