AGENCIA
Ciudad de México.- Cumplir 65 años no significa que una persona pierda automáticamente el derecho a conducir ni que su licencia sea cancelada por razón de edad. Sin embargo, dependiendo de la entidad federativa y del tipo de licencia, pueden existir requisitos médicos y evaluaciones adicionales para determinar si el conductor conserva las condiciones necesarias para manejar de manera segura.
Las revisiones buscan detectar problemas que puedan afectar la conducción, principalmente alteraciones en la visión, reflejos, coordinación motriz o padecimientos que limiten el control del vehículo.
Entre los factores que pueden impedir la renovación se encuentran una disminución importante de la agudeza visual que no pueda corregirse adecuadamente, tiempos de reacción considerablemente prolongados y enfermedades que comprometan las capacidades necesarias para conducir.
Las evaluaciones pueden incluir revisiones de la vista, valoración general de salud y pruebas relacionadas con coordinación y reflejos. El uso de lentes correctivos, por ejemplo, no necesariamente impide obtener o renovar una licencia si con ellos se alcanza la capacidad visual requerida.
También pueden existir diferencias en la vigencia de las licencias para adultos mayores, de acuerdo con las disposiciones aplicables en cada entidad. Por ello, los requisitos no son idénticos en todo el país y deben consultarse directamente con la autoridad de movilidad o tránsito correspondiente.
El envejecimiento puede producir cambios naturales, como una menor visión nocturna, disminución de la capacidad auditiva o menor movilidad del cuello y las extremidades. Estas condiciones no significan por sí mismas que una persona deba dejar de conducir, pero sí hacen importante valorar si afectan su desempeño al volante.
Para reducir riesgos, especialistas recomiendan realizar revisiones periódicas de la vista y de la salud general, además de consultar al médico sobre posibles efectos secundarios de medicamentos que puedan provocar somnolencia, mareos o disminución de los reflejos.
También puede ser conveniente evitar conducir de noche, bajo condiciones meteorológicas adversas o en situaciones de tráfico particularmente complicado cuando estas circunstancias representen una dificultad.
La conducción debe mantenerse como una actividad compatible con las capacidades físicas y cognitivas de cada persona. Por ello, la edad por sí sola no debería ser el criterio para retirar una licencia: lo fundamental es que el conductor pueda demostrar que cuenta con las condiciones necesarias para manejar de manera responsable y segura.
