Sandra González
EL BUEN TONO
Orizaba, Ver.- La fecha se acerca, pero las metas no se cumplieron. A cuatro años de que concluya el plazo de la Agenda 2030, los problemas que pretendía resolver siguen presentes y ahora el horizonte se extiende hacia 2050. Para el sector productivo, no se trata simplemente de cambiar una fecha: Es el reflejo de una estrategia que careció de seguimiento, de una ruta crítica y de mesas de trabajo capaces de convertir los compromisos en resultados.
Alejandro Hernández Porfirio, director nacional de la Confederación Nacional para el Desarrollo de la Sucroquímica y la Sustentabilidad Energética (Conadesse), cuestionó que después de años de compromisos internacionales todavía no exista claridad suficiente sobre qué objetivos se han alcanzado, cuáles permanecen pendientes y, sobre todo, qué acciones concretas se están realizando para cumplirlos.
“Se plantearon objetivos al 2030 en la ONU, ya llegaron, no se lograron. Ni siquiera hubo mesa de trabajo, no hubo ruta crítica. Se expandió ya al 2050, ¡qué fácil! Va a llegar el 50, pues vámonos al 70 y así se nos irá la vida”, reprochó.
