

Laura A. García
El Buen Tono
Atoyac.- El director de Comercio municipal, César Luján, informó a los vendedores de la cabecera municipal y a los artesanos que se ubican en la exestación del ferrocarril, que a partir de ayer deberán pagar al ayuntamiento una cuota diaria de 100 pesos, independientemente de si logran ingresos.
Afectados denunciaron lo anterior y manifestaron su inconformidad por el requerimiento que les hace la administración que preside el panista, Juan Carlos Rojas Castro.
Calificaron la medida como excesiva y desproporcionada, especialmente para aquellas personas que dependen de la venta de artesanías elaboradas con materiales reciclados o de bajo precio para el cliente.
Añadieron que la nueva disposición municipal representa un golpe para su economía, porque muchos se ven imposibilitados para obtener dicha cantidad de ganancia en una jornada de trabajo normal.
Artesanos dedicados a la creación de figuras con materiales reutilizables o productos de pequeña escala, manifestaron que en días regulares sus ventas oscilan entre 50 y 80 pesos, por lo que pagar el permiso implicaría laborar únicamente para cubrir el impuesto sin obtener ingresos que les permitan llevar lo básico a sus familias.
Su preocupación principal, precisaron, radica en que la cuota es fija y debe pagarse independientemente de si logran vender algo.
“Hay días en que nadie nos compra, pero igual tendremos que juntar los 100 pesos que nos exigen”, expresó uno de los expendedores.
Los artesanos dijeron que, a diferencia de otros giros comerciales, su actividad depende del reconocimiento y aprecio por su trabajo manual, sin un volumen de ventas alto.
Ante dicho panorama, pidieron al alcalde Rojas Castro que reconsidere la medida.
Solicitaron que se establezca una cuota más justa y acorde con la realidad económica del sector artesanal, o bien, que se implemente un sistema de pago diferenciado que tome en cuenta el tipo de producto y el volumen de ventas de cada comerciante.
Subrayaron que una forma de ganarse la vida es la comercialización de productos, pero todos tienen diferentes oportunidades y tambien ingresos económicos.
Hicieron notar que quienes venden chicharrones preparados, cubitos u otros productos, tienen dificultades para reunir recursos durante el día.
Consideraron que las autoridades vulneran su derecho a ganarse la vida, debido a que sus ingresos les serán insuficientes para cumplir con las nuevas disposiciones recaudatorias.
