

EL BUEN TONO
Nogales.- La promesa de convertir a Nogales en un polo de turismo de aventura chocó esta semana contra la realidad de una administración que, de acuerdo a denuncias ciudadanas, privilegia la rigidez burocrática en unos casos y la negligencia total en otros.
Habitantes de la comunidad de Rincón de las Doncellas denunciaron públicamente la clausura de un proyecto de tirolesa que pretendía reactivar la economía local. La orden, emitida directamente por el alcalde Libni Zuriel de la Cruz, se basó en un argumento que ha generado escepticismo entre los afectados, pues la negativa de Protección Civil a permitir la operación se debe a la “falta de uso de chaleco salvavidas”
Mientras el gobierno municipal se muestra “especial” en las exigencias para una tirolesa, la situación en el principal espejo de agua de la ciudad revela una realidad mucho más sombría, pues tan solo el fin de semana, en la Laguna de Nogales tres menores de edad estuvieron a punto de ahogarse, mientras los elementos de Protección Civil municipal brillaron por su ausencia, dejando la responsabilidad del rescate acuático exclusivamente a los Bomberos Metropolitanos.
