

De la Redacción
El Buen Tono
Mixtla de Altamirano.- La administración municipal inició funciones con un conflicto político interno, que ya llegó hasta instancias electorales y que pone en entredicho la gobernabilidad del ayuntamiento, dieron a conocer ciudadanos.
Lo anterior, porque la regidora única, Cindy Nohemí Zopiyactle Atlahua, presentó una denuncia ante el Órgano Público Local Electoral (OPLE), por Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género contra la alcaldesa, Celia García Rodríguez y varios funcionarios del gobierno municipal.
De acuerdo con la denuncia, por instrucciones de García Rodríguez, el tesorero, Arnulfo Rodríguez Tehuintle, suspendió el pago de las quincenas de la edil con el argumento de que “se carece de fondo en caja”.
Una situación que, según la quejosa, forma parte de una serie de acciones destinadas para marginarla del funcionamiento del gobierno local.
Sostuvo que desde el término del proceso electoral comenzó una estrategia para excluirla de la vida institucional.
Aseguró que nunca fue convocada a las reuniones previas del proceso de entrega-recepción, tampoco la integró formalmente a las sesiones de Cabildo y, hasta fecha, sigue en espera de que le asignen las comisiones que por ley corresponden a su cargo.
En los hechos, consideró, se trata de un intento por invisibilizar la representación de la regiduría dentro del ayuntamiento.
La queja, que presentó ante el OPLE, también señaló como responsables de la situación a otros funcionarios, entre ellos al secretario, Iván Rivera Xalamihua; la contralora, Fhanny Karina Rendón Amador; el síndico único, Mauro Mayahua; la titular jurídica Alba del Carmen Fernández Hernández; la oficial mayor, Anahí Montalvo Sánchez; y el responsable de comunicación social, Humberto Adrián Amayo Tepole, Rufino Amayo Domea, y Rode Temoxtle Flores, secretaria particular de la presidenta municipal.
El caso ya se encuentra en manos del OPLE Veracruz, que deberá determinar si las acciones denunciadas configuran violencia política en razón de género contra la regidora.
Sin embargo, el conflicto dejó al descubierto un escenario preocupante, una administración municipal que apenas inicia funciones y que ya enfrenta fracturas internas dentro de su Cabildo, en un municipio donde la población enfrenta carencias históricas y donde la estabilidad institucional resulta clave para todos.
