

Laura A. García
El Buen Tono
Cuitláhuac.- En el municipio, donde el abastecimiento de agua, alumbrado público y las vialidades dignas se mantienen como una deuda pendiente, el ayuntamiento que encabeza la morenista, Angélica Peña Martínez, decidió destinar recursos en un parque, denunciaron pobladores.
Añadieron que lo anterior refleja una administración municipal más preocupada por la apariencia que por los problemas reales que registran y que requieren solución inmediata.
Lo anterior, explicaron, porque desviará 5 millones 252 mil 191 pesos del Fondo para el Fortalecimiento Municipal (Fortamun), para el parque de la cabecera.
Su decisión generó inconformidad entre los ciudadanos sobre las prioridades del gasto público frente a las necesidades más apremiantes de la población en materia de infraestructura hídrica, alumbrado y vialidades.
De acuerdo con los registros oficiales del Sistema de Consulta de Obras y Acciones Municipales del Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (Orfis), el desglose de los recursos contempla partidas para trabajos que consideraron innecesario.
El contraste es notable, precisaron, cuando se compara con las carencias visibles en las calles del municipio.
Ciudadanos de diversas colonias y comunidades expresaron su preocupación debido a que más de 5 millones de pesos se dirigen a una parte de la obra, en lugar de traducirse en acciones directas y tangibles.
Las demandas recurrentes de la población se refieren a necesidades concretas como la reparación de fugas y mejorar la red de agua potable, la instalación y mantenimiento de luminarias en zonas oscuras consideradas focos rojos, así como el bacheo y pavimentación de calles y caminos rurales que actualmente se encuentran en pésimo estado.
Agregaron que la ausencia de mecanismos de consulta ciudadana para la realización de los recursos sólo propone obras que considera Peña Martínez, sin tomar en cuenta el sentir ciudadano, de tal manera que la decisión se toma de manera unilateral.
La preocupación ciudadana aumenta al observar que la planeación administrativa absorbe recursos que podrían haberse destinado a obra pública de uso común y de necesidad prioritaria.
Mientras el Palacio Municipal se alista para una remodelación valuada en cientos de miles de pesos, en las periferias, los vecinos urgen banquetas dignas para el tránsito peatonal seguro y la reparación de drenajes colapsados.
La asignación de fondos para proyectos ejecutivos implica que las obras físicas, aquellas que cambiarían la calidad de vida de los residentes de Cuitláhuac, aún se encuentran en una fase preliminar y su materialización podría tardar meses, años, e incluso nunca hacerse en el presente cuatrienio.
