Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba.- Aunque ya existen leyes que protegen la propiedad intelectual de los artesanos, es fundamental una campaña de concientización para que el consumidor valore el proceso milenario detrás de cada pieza, señaló Juan Carlos Del Razo Canuto, investigador y colaborador del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart).
Lo anterior, ante la proliferación de artesanías mexicanas que han sido plagiadas por la industria asiática y se comercializan como propias, pues en el mercado se pueden encontrar desde bolsas con motivos que son netamente indígenas o de alguna cultura en particular, pero están hechos a base de plástico y continúen el texto “made in China”.
El investigador subrayó la urgencia de que la sociedad comprenda el verdadero valor de estas expresiones culturales, que además tienen detrás todo un proceso artesanal.
Frente a esta situación, destacó los avances legislativos como un paso en la dirección correcta: “afortunadamente ya se están realizando algunas gestiones y leyes que protegen la propiedad intelectual de todas las artesanías”. Sin embargo, consideró que el marco legal, aunque necesario, es insuficiente si no va acompañado de un cambio en la percepción del consumidor.
“Creo que es un buen camino en lo que se ha tomado administrativamente, pero quizás sería una cuestión de tiempo para concientizar. La clave está en que la gente entienda que detrás de cada una de las artesanías que están comprando hay un proceso de conocimiento que a veces es milenario, y que las condiciones en las que se elaboran son condiciones complejas, pero también ricas en cultura y tradición”, destacó.
Propuso una campaña de concientización como herramienta efectiva, señalando que la gente responde mejor cuando entiende procesos complejos y que México valora sus tradiciones, donde una artesanía auténtica tiene más valor que una pieza de maquiladora con condiciones deplorables.
El investigador concluyó que fomentar esta conciencia es fundamental para proteger el patrimonio cultural y la dignidad de los artesanos mexicanos, cuyas raíces y visiones del mundo, aunque diversas, comparten un profundo aprecio por la tradición.
