

**Rescatistas advierten de una “epidemia” ante la inacción municipal
Alejandro Aguilar
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- El gusano barrenador ya ha dejado de ser un caso aislado en la región para convertirse en una preocupación creciente entre rescatistas y protectores de animales. De acuerdo con testimonios recabados en Pénjamo, las infestaciones en perros se multiplican, con un agravante: los perros en situación de calle son los más afectados, pero el problema se extiende también a mascotas con dueños irresponsables.
Un problema que se agudiza en la calle
“El perrito tenía dueño, dueño irresponsable”, señaló una rescatista durante una conversación en la que detalló el caso de un perro infectado que terminó siendo sometido a eutanasia. En el mensaje, la activista explicó que, aunque el animal tenía una familia, esta lo abandonó a su suerte tras la lesión. “Cuando ya el perrito lo llevamos a atención, le dimos la eutanasia, se enojó y quería el cuerpo”, relató.
Para quienes trabajan en el rescate animal, el panorama es crítico: en perros de calle el desenlace suele ser más grave porque no reciben atención oportuna. “Por lo regular más en perros en situación de calle se agrava más. ¿Por qué? Porque no les dan atención y el ayuntamiento no nos apoya”, afirmó.
Un tratamiento costoso y una barrera económica
El tratamiento contra el gusano barrenador es largo y oneroso. De acuerdo con la rescatista, “si no está muy grave, un promedio de 5 mil, 6 mil pesos” puede costar entre visitas veterinarias y medicamentos. Para un animal en situación de calle, esta inversión resulta inviable si no hay un hogar de acogida. “No hay resguardo, no hay quien adopte. La verdad le damos mejor la eutanasia porque es un perro que le vas a meter y que luego va a regresar a la calle otra vez y va a volver a pasar lo mismo”, señaló.
Riesgo de epidemia y condiciones propicias
Las próximas semanas representan un escenario de alto riesgo y caldo de cultivo. Las altas temperaturas y la humedad características de la temporada crean las condiciones idóneas para la proliferación de la mosca que deposita las larvas en heridas abiertas. Las rescatistas han advertido que los casos están escalando. “Se está haciendo ya una epidemia y vamos a llegar a una pandemia del gusano… también en personas de situación de calle va a llegar”, alertó una de las involucradas en la atención de los casos.
