

Laura A. García
El Buen Tono
REGIÓN.- La industria azucarera nacional enfrenta un panorama crítico, tras una reducción del 75 por ciento en las cuotas de exportación hacia Estados Unidos, situación que amenaza directamente la estabilidad económica de miles de productores de 15 estados del país. Esta contracción en el acceso al principal mercado extranjero ha encendido las alarmas en el sector.
Ante este escenario adverso, el sector cañero concentra sus expectativas en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), considerado como el último recurso disponible para revertir las políticas restrictivas que han diezmado su participación comercial. La renegociación de los términos del acuerdo se perfila como la única vía para restablecer condiciones que permitan una competencia equilibrada y eviten el colapso de una agroindustria profundamente arraigada en el tejido social del país.
La relevancia de esta batalla comercial trasciende las cifras macroeconómicas, pues la producción de caña de azúcar constituye el sustento directo de innumerables familias en diversas regiones mexicanas. Cada tonelada que deja de exportarse representa no solo una pérdida financiera, sino también la disminución de oportunidades de desarrollo para localidades que dependen exclusivamente del ciclo cañero y su transformación industrial.
El recorte en las cuotas se traduce en una cadena de consecuencias que afecta desde el productor primario hasta la economía regional: menores ingresos implican menor capacidad de inversión, reducción de empleos y un futuro incierto para nuevas generaciones vinculadas al campo cañero. La falta de un acceso justo al mercado estadounidense compromete la viabilidad de mantener activas las tierras de cultivo y la maquinaria que da valor agregado al producto.
Sin cuotas equitativas, advierten productores, el horizonte para el campo cañero se estrecha peligrosamente, mismo que enfrenta incertidumbre ante el alza del valor del diésel, costo de fertilizante, mano de obra para las labores del campo, combate contra las plagas que un subsidio de 7 mil 300 pesos es insuficiente, por lo que se requieren mejores condiciones.
