

De la redacción
El Buen Tono
El América Femenil volvió a colocarse en el centro de la conversación tras anunciar la incorporación de Julie López como refuerzo para el torneo Clausura 2026, una decisión que generó debate entre la afición debido a la falta de experiencia profesional de la mediocampista mexicana de 20 años.
El club azulcrema oficializó el fichaje con mensajes en redes sociales en los que dio la bienvenida a López, quien llega procedente del sistema universitario de los Estados Unidos. Aunque no ha debutado en el profesionalismo, la jugadora ha tenido un proceso formativo constante desde 2021, cuando fue detectada por visores de Sueño Alianza, programa que mantiene convenios con diversas universidades estadounidenses.
En 2022, Julie López fue convocada a la Selección Mexicana Femenil Sub-17 que participó en el Mundial de la categoría celebrado en India, donde estuvo bajo la dirección de Ana Galindo, actual auxiliar técnica de Ángel Villacampa en el América. Posteriormente se integró al programa de Long Beach State dentro de la NCAA, donde tuvo actividad irregular: disputó 10 encuentros inicialmente, pasó un periodo sin minutos oficiales en 2024 y retomó mayor participación en 2025.
En total, su etapa universitaria dejó un balance de 27 partidos, tres asistencias y mil 71 minutos jugados. Desde diciembre pasado entrenó a prueba con el primer equipo americanista, proceso que culminó esta semana con su confirmación como nuevo refuerzo, marcando así su debut en el futbol profesional.
Otro fichaje universitario
La llegada de Julie López no fue el único movimiento que llamó la atención. América Femenil también anunció a la delantera mexicoamericana Giana Riley, de 21 años, procedente de la Universidad de Florida State, como refuerzo para el Clausura 2026. Riley cuenta con un paso destacado por el futbol colegial, incluyendo una etapa con Gonzaga Bulldogs de la NCAA, donde firmó una temporada con 12 anotaciones, destacando por su potencia física y velocidad.
Además, ha sido convocada a la Selección Sub-20 de Estados Unidos, aunque su doble nacionalidad le permite aún la posibilidad de representar a México en el futuro. Con estos movimientos, el conjunto azulcrema apuesta por talento joven formado en el sistema universitario, una estrategia que ha generado expectativa y cuestionamientos de cara al próximo torneo.
