Acatlán de Pérez Figueroa, Oax.- Amigos, familiares y conocidos velaron al mediocampista de Rayados filial Tierra Blanca, asesinado el martes en la noche a manos de la policía municipal e hicieron guardia de honor en su vivienda de Vicente Camalote, donde pasó varios años de su vida, al lado de su madre Virginia Annie Gómez Pérez y su hermano Alexis.
El cuerpo de Alexander Martínez Gómez yacía en un féretro en la entrada principal de su vivienda, rodeado de amigos, conocidos y de vecinos que desde el día de su muerte, llegaron a acompañarlo y exigen justicia para que el responsable pague por la agresión.
El ataúd permanecía dentro de un área refrigerada para conservar el cuerpo, mientras llegaba su padre, Teodoro Martínez Rodríguez que voló de Estados Unidos a México para despedirse de él y conocer las condiciones en las que murió su hijo de 16 años de edad.
El menor de edad, de doble nacionalidad, era querido por la gente del pueblo y del equipo Rayados Filial Tierra Blanca, donde ocupada la posición de mediocampista.
Sus amigos, estuvieron a su lado en todo momento y junto a su féretro platicaron anécdotas que vivieron y de las que rieron y disfrutaron siempre al lado de Chander, a quien consideraron un buen amigo, excelente deportista, hijo y estudiante.
Sus sueños de llegar muy alto en el deporte, se quedaron truncos la noche del martes cuando una bala, le cegó la vida y lo dejó tirado a un lado de la motocicleta en la que viajaba con otro amigo.