AGENCIA
Ciudad de México.- Analistas del sector privado consultados por el Banco de México (Banxico) redujeron nuevamente sus expectativas de crecimiento para la economía mexicana durante 2026, al estimar un avance de apenas 1.1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), en un contexto marcado por la incertidumbre económica, la inseguridad y la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
De acuerdo con la más reciente encuesta mensual de Banxico, los especialistas ajustaron por tercer mes consecutivo sus previsiones de crecimiento, alejándose de las estimaciones oficiales que mantienen una expectativa superior al 2 por ciento para este año.
El estudio también refleja cautela entre los participantes respecto a las condiciones para invertir en el país. Los analistas consideran que el entorno actual continúa enfrentando desafíos importantes que limitan la llegada de nuevos capitales y frenan proyectos de expansión empresarial.
Entre los principales factores de preocupación destacan los problemas de inseguridad pública, la incertidumbre relacionada con el comercio exterior y la falta de cambios estructurales que impulsen la competitividad económica.
La situación coincide con el inicio de las negociaciones para la revisión del T-MEC, considerado el acuerdo comercial más importante para México debido a la estrecha relación económica con Estados Unidos y Canadá.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reconoció recientemente que las conversaciones serán complejas debido a los cambios en la política comercial estadounidense y a las nuevas exigencias planteadas por Washington en sectores estratégicos, especialmente el automotriz.
Entre las propuestas que se encuentran sobre la mesa destacan modificaciones a las reglas de contenido regional para vehículos y autopartes, así como medidas orientadas a fortalecer la producción dentro de territorio estadounidense.
Especialistas advierten que el resultado de estas negociaciones será determinante para la estabilidad económica de México en los próximos años, particularmente en un momento en que el país busca aprovechar las oportunidades derivadas de la relocalización de empresas y el fortalecimiento de las cadenas de suministro en Norteamérica.
Pese al escenario de incertidumbre, el Gobierno Federal sostiene que continuará impulsando proyectos de infraestructura, desarrollo industrial y atracción de inversiones con el objetivo de mantener el crecimiento económico y fortalecer la integración comercial de la región.
