ORIZABA.- Propietarios de casas, departamentos y cuartos en renta en la capital de Veracruz se vieron obligados a bajar el precio de los arrendamientos, en especial a jóvenes universitarios, para mantener ocupados los espacios y así enfrentar a la crisis que causó la pandemia del Covid-19. 
La suspensión de clases en el estado obligó a cientos de inquilinos a regresar a sus ciudades de origen y, en consecuencia, a desocupar sus estancias. A cinco meses del aislamiento social aún no hay fecha para que los cursos de educación superior se regularicen.
En la periferia de la zona de Humanidades abundan los carteles que anuncian alojamiento a universitarios. Cartulinas en colores fluorescentes y lonas anuncian la disponibilidad de cuartos para los estudiantes. Los precios van desde los mil 300 hasta los 2 mil pesos.