

AGENCIA
Argentina.- Un avión militar de Estados Unidos aterrizó este domingo en Ushuaia, la ciudad más austral del mundo, lo que generó suspicacias entre autoridades locales y sectores de la oposición, que calificaron el hecho como “misterioso” ante la falta de información oficial sobre el motivo de la visita.
El arribo del Boeing 737 de la Fuerza Aérea estadounidense ocurrió días después de que el gobierno de Javier Milei asumiera el control del estratégico puerto de Ushuaia, anteriormente administrado por la provincia de Tierra del Fuego. A partir de esa decisión, distintos sectores políticos han acusado al mandatario de haber concedido ventajas a Estados Unidos en el marco de su alineamiento con el expresidente Donald Trump y los intereses geopolíticos de Washington en la región.
Las dudas se incrementaron debido a que ni la Cancillería argentina ni el gobierno provincial ofrecieron información inmediata sobre el vuelo. El gobernador Gustavo Melella, opositor a Milei, aseguró que no se contaba con datos oficiales sobre la llegada del avión ni sobre la agenda de la delegación extranjera.
Fue hasta este lunes cuando la Embajada de Estados Unidos en Argentina emitió un breve comunicado en el que confirmó la presencia de una delegación bipartidaria del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes. Según el texto, la visita contempla reuniones con funcionarios y actores clave para abordar temas relacionados con la degradación ambiental, permisos para la gestión minera y de residuos, procesamiento de minerales críticos, investigación en salud pública y seguridad médica.
Ushuaia, ubicada a unos 3 mil kilómetros de Buenos Aires, es considerada un punto estratégico por su cercanía con la Antártida y por su posición como paso clave entre los océanos Atlántico y Pacífico, lo que incrementó la sensibilidad política del arribo del avión militar.
El secretario Legal y Técnico de Tierra del Fuego, Emiliano Fossatto, señaló que la visita generó “mucha inseguridad y muchas preguntas”, y afirmó que el gobierno provincial solicitará explicaciones formales a la Cancillería. En el mismo sentido, la senadora peronista Cristina López presentó un pedido de informes ante el Congreso. “Tierra del Fuego no es una base militar extranjera. Exigimos información, transparencia y respeto por la soberanía”, expresó.
El episodio ocurre en un contexto de fuerte alineamiento del gobierno de Milei con Estados Unidos. En abril de 2024, el presidente argentino anunció en Ushuaia que la base naval en construcción sería desarrollada en conjunto con Washington. Además, durante 2025, el jefe del Comando Sur, Alvin Holsey, visitó el país en dos ocasiones y mantuvo reuniones con el mandatario, en medio de advertencias sobre la creciente influencia china en la región.
Durante el último año, Milei también autorizó por decreto el ingreso de tropas estadounidenses para realizar actividades en distintas zonas del país, incluida Tierra del Fuego. En paralelo, su administración recibió respaldo financiero internacional, incluido un rescate del Fondo Monetario Internacional y apoyo del Tesoro de Estados Unidos.
Este domingo, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, elogió públicamente al presidente argentino y aseguró que Argentina se ha convertido en una pieza central de la estrategia de Estados Unidos para América Latina, en un contexto que sigue generando debate y preocupación sobre el alcance de la presencia extranjera en el extremo sur del continente.
