Agencias
Región.- Los residuos del café pueden tener una segunda vida. La borra o posos de café, ese polvo oscuro que suele terminar en la basura después de preparar la bebida, es en realidad un material rico en nutrientes y antioxidantes. Ahora, artesanos veracruzanos están promoviendo su uso para crear piezas decorativas y esculturas. Al mezclar el polvo de café seco con aglutinantes naturales como pegamento blanco, harina y un toque de aceite, se obtiene una masa moldeable ideal para el modelado artesanal.
La versatilidad de esta masa permite una amplia variedad de creaciones: desde velas decorativas y macetas, hasta figuras tridimensionales con relieves y detalles finos. La textura del material facilita trabajar tanto formas sencillas como piezas complejas. “La única limitación es la imaginación”, señalan los artesanos.
Esta práctica no solo reduce la cantidad de desechos que generan los hogares y las cafeterías, sino que también promueve una economía circular creativa. Los artesanos invitan a la población a experimentar con sus propios residuos y a descubrir que el arte puede nacer incluso de lo que parece inservible.
