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Así nos roban los Porres

Superiberia

Córdoba.- Empresarios azucareros coludidos con funcionarios federales, crean escasez de azúcar en nuestro País, “regalando” el producto a países extranjeros, con la única finalidad de mantener los precios altos del dulce, en perjuicio de los consumidores mexicanos, que somos todo el pueblo.

La cordobesa familia Porres, propietaria del ingenio El Modelo, en Cardel, son parte de ese corrupto plan que obliga a los consumidores de azúcar a pagar precios mucho más altos que lo que realmente, en un proceso comercial de oferta y demanda, deberíamos pagar.

De acuerdo con datos oficiales, los consumidores mexicanos pagamos, cada año, mil 386 millones de dólares de más al comprar productos con azúcar producida en México. Todas las familias mexicanas estamos “atrapadas” en el “plan” de estos propietarios de ingenios que, en contubernio con el Gobierno Federal, le roban al pueblo mexicano todos los días, creando condiciones artificiales de escasez del producto. 

México produce 6 millones de toneladas de azúcar al año, y consume 4.5 millones de toneladas. Al producir más de lo que consumimos, y por la ley de oferta y demanda, esos excedentes deberían hacer “caer” el precio del azúcar. Dicho de otra forma, al haber más de la que se consume, la oferta sería mayor, y obligaría a los productores a vender más barato el producto o los productos que contienen azúcar.

Para evitar eso, los ingenios, como El Modelo de los Porres,  se coluden con secretarios de Estado, como el caso de Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, para vender el excedente de azúcar fuera de México a precios por abajo de su costo de producción. Con eso, provocan escasez del endulzante en México, y suben el precio del azúcar.

Así, los Porres venden al exterior azúcar a 28 centavos de dólar la libra, y en México la venden hasta en 42 centavos de dólar, perjudicando a todas las familias mexicanas.

Con esta práctica monopólica y corrupta, los propietarios de ingenios aseguran que los mexicanos paguemos de más hasta 30.85 centavos de dólar por cada kilo de azúcar -308 dólares por tonelada-, que al considerar los 4.5 millones de toneladas que consumimos, significa que los consumidores mexicanos pagamos, al año, mil 386 millones de dólares de más por el consumo de azúcar. El beneficio de esta práctica va directamente a los ingenios azucareros y a sus propietarios corruptos y coludidos.

Esas prácticas monopólicas están prohibidas y penalizadas, pero al contar con la corrupción del Gobierno y coludirse con los “funcionarios”, los Porres aseguran mantener los precios caros del azúcar en el País.

Y no son los únicos. Así funciona también la empresa de Carlos Slim, Telmex, que cobra precios exageradamente altos -comparados con los que se pagan en el extranjero- por sus servicios de telefonía y demás.

Así hemos publicado ya lo que sucede con los combustibles en México, que nos venden con sobreprecios, casi al doble de lo que le cobran, por la misma gasolina producida en el País, a los extranjeros. La banca mexicana, igual de corrupta y coludida, cobra exageradas tasas de interés en las tarjetas de crédito y en sus “servicios” a sus clientes y cuentahabientes.

Y la lista de corrupción y de robo a los mexicanos se alarga, si mencionamos que en las carreteras de peaje, las cuotas que pagamos en las casetas han rebasado decenas de veces el precio de su construcción. Esas casetas se instalaron para “recuperar” el costo de construcción y así se informó en su momento por parte del Gobierno Federal. Como el caso de la caseta de peaje en Fortín, que se puso para recuperar la inversión hecha para construir el Puente de Me-tlac, y se ha pagado decenas de veces ese costo, y siguen cobrando.

La cosa es explotar al pueblo mexicano, sumiso e indefenso, engañado por el Gobierno y explotado por familias como los Porres que mantienen un monopolio del endulzante.

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