

De la redacción
El Buen Tono
El asteroide 99942 Apophis ha vuelto a captar la atención de la comunidad científica internacional debido a un evento poco común que ocurrirá en los próximos años: su paso cercano a la Tierra, considerado uno de los fenómenos espaciales más impactantes de las últimas décadas.
Descubierto en 2004, este cuerpo rocoso destaca por su tamaño —con un diámetro aproximado de 375 metros—, lo que lo hace incluso más alto que la Torre Eiffel. Por ello, se mantiene como uno de los objetos más estudiados por expertos en astronomía.
De acuerdo con la NASA, este evento será histórico, ya que por primera vez la humanidad cuenta con la tecnología suficiente para observar con detalle el comportamiento de un asteroide de estas características durante un acercamiento tan próximo.
Uno de los aspectos que más ha generado expectativa es que el fenómeno podría ser visible a simple vista. Si las condiciones climáticas lo permiten, habitantes del hemisferio oriental tendrán la oportunidad de observar el paso de Apophis en el cielo nocturno, sin necesidad de telescopios o equipos especializados.
Pese a la inquietud que generó en el pasado, especialistas han descartado cualquier riesgo de impacto contra la Tierra. Aunque en años anteriores se consideró una posible colisión en fechas como 2029, 2036 o 2068, estudios recientes confirmaron que no existe amenaza alguna en al menos los próximos 100 años.
Actualmente, el asteroide está catalogado como “potencialmente peligroso”, una clasificación que responde únicamente a su tamaño y cercanía relativa con nuestro planeta, no a un riesgo real.
Lejos de representar un peligro, el paso de Apophis será aprovechado como una oportunidad única para la ciencia. Tanto la NASA como la Agencia Espacial Europea planean realizar estudios detallados para comprender mejor la composición y comportamiento de este tipo de objetos.
Incluso, la misión RAMES buscará analizar cómo la gravedad terrestre podría influir en la estructura del asteroide durante su aproximación, lo que permitiría obtener información clave sobre su evolución.
Tras su esperado acercamiento en 2029, Apophis continuará su trayectoria por el espacio y regresará en 2036, aunque a una distancia considerablemente mayor, cerrando así uno de los capítulos más fascinantes de la exploración espacial moderna.
