Sin proyectos, sin informes técnicos y con una “supervisión verbal”, así rinde cuentas Glorisel Ixmatlahua
Alejandro Aguilar
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Documentos oficiales obtenidos mediante solicitudes de información exponen la parálisis operativa de la regiduría a cargo de Glorisel Ixmatlahua Rodríguez, evidenciando una gestión sin proyectos ejecutivos ni mecanismos de fiscalización reales, pese a percibir una remuneración mensual superior a los 80 mil pesos.
El análisis de la gestión de la Regiduría Tercera en el Ayuntamiento de Córdoba arroja un balance de inactividad técnica. Mediante el acceso a documentos internos, se confirma que la comisión no ha desarrollado, presentado ni aprobado proyecto ejecutivo alguno en materia de infraestructura o reequipamiento urbano.
Esta ausencia de propuestas contrasta con la estructura presupuestal de la oficina, la cual se sostiene bajo un esquema de nómina que asciende a más de 80 mil pesos mensuales, sin que exista una contraprestación administrativa en términos de obra pública o mejora de servicios.
La inexistencia de fiscalización técnica
La labor de supervisión en el Rastro Municipal, uno de los ejes fundamentales de esta comisión, carece de sustento documental. De acuerdo con los informes emitidos por la propia oficina, las visitas de inspección se limitaron a un “conocimiento básico” y de carácter “interno-económico”. Este esquema, lejos de constituir un ejercicio de fiscalización formal, ha derivado en la ausencia total de auditorías, inspecciones coercitivas o dictámenes.
Como prueba del vacío institucional, la regiduría reconoce la inexistencia de informes técnicos formalizados y de memorias fotográficas con soporte legal, lo que invalida cualquier pretensión de vigilancia sobre la central de sacrificio.
