De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- Dos denuncias ciudadanas, con una semana de diferencia, coinciden en la misma vialidad de Córdoba: la avenida 11. La primera ocurrió en el cajero HSBC dentro de Chedraui; la segunda, en los pasillos de Bodega Aurrerá. Ambas comparten un contexto: gastos de fin de mes y salidas de estudiantes, lo que incrementa el flujo de efectivo entre los compradores.
En el caso del cajero, el modus operandi se basó en la confusión. Un hombre tatuado y una mujer simularon un error con un comprobante, distrajeron a la adulta mayor y le cambiaron su tarjeta HSBC por otra idéntica. La víctima intentó usar el plástico falso, no funcionó, y se retiró. Al día siguiente, el banco informó que su cuenta había sido vaciada con dos retiros en el mismo cajero de Chedraui 11.
En Bodega Aurrerá, el método fue físico: una mujer de la tercera edad sufrió un rajazo en su bolso, y otra clienta fue despojada de su monedero cuando un sospechoso bloqueó el paso con un carrito en el pasillo de cereales. Los delincuentes utilizaron las identificaciones y tarjetas robadas para realizar compras y retiros por más de 20,000 pesos.
Ambos casos exponen fallas de seguridad pública en puntos comerciales de la misma avenida y en un periodo de alta movilidad económica. La Fiscalía, en el segundo incidente, exigió la credencial de elector para recibir la denuncia, pese a que la víctima presentó otra identificación oficial. La burocracia se suma al desamparo de los afectados.
