

Alejandro Aguilar
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Aun utilizando una encuesta elaborada con sesgos metodológicos el alcalde de Córdoba, Ver., Manuel Alonso Cerezo, no logra despegar de una zona de evaluación peligrosamente baja
El sondeo de enero de 2026, aplicado en solo cuatro días y restringido a usuarios de WhatsApp, le otorga una aprobación del 61.4 por ciento (%), una cifra que, aunque técnicamente positiva, roza lo reprobatorio y revela la ilegitimidad de un respaldo que ni siquiera los instrumentos más favorables pueden inflar.
Encuesta chatarra
La encuesta se autoproclama realizada con “rigor científico y estadístico”, pero sus procedimientos revelan múltiples irregularidades que socavan dicha afirmación:
El sesgo de plataforma (WhatsApp). La aplicación exclusiva mediante esta red social introduce un sesgo de selección estructural. Solo fueron encuestados individuos con acceso a un smartphone, datos móviles y conocimiento del uso de la app; lo anterior excluye automáticamente a segmentos significativos de la población: Adultos mayores desconectados, personas de bajos recursos sin acceso a tecnología estable y, en general, a quienes no usan esta red.
La muestra, por tanto, no puede considerarse representativa del universo total de mayores de 18 años en el estado, sino de un subgrupo específico y probablemente más urbanizado y conectado.
Además, el levantamiento de datos se realizó en solo cuatro días (28 al 31 de enero). Un periodo tan reducido es tendencioso ya que ante todas las escenas cuestionables de la administración de Manuel Alonso recurren a la excusa “apenas estamos empezando”, misma regla que no se aplica para este tipo de encuestas.
