ADRIANA ESTRADA
EL BUEN TONO
Orizaba.– La autopista Córdoba-Orizaba atraviesa una de sus peores crisis operativas tras una serie de bloqueos y accidentes que la dejaron prácticamente intransitable durante varios días. La situación generó pérdidas económicas severas y un impacto directo en la cadena de suministro, particularmente en el sector salud.
José Gilibert Peña, delegado regional de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) en la zona Córdoba-Orizaba, advirtió que los cierres constantes por manifestaciones, sumados a accidentes derivados de las condiciones del tránsito y del clima, mantienen colapsada la principal vía de comunicación de la región.
El líder transportista señaló que en un solo día las pérdidas superaron los 20 millones de pesos, debido a camiones varados, entregas incumplidas y mercancía que no pudo ser distribuida en una temporada clave para el comercio. Cada interrupción mayor a dos horas, explicó, representa un golpe directo a la economía del sector.
Durante los dos días más críticos se contabilizaron más de mil 600 vehículos de carga detenidos en ambos sentidos de la autopista, sin considerar las unidades involucradas en accidentes ni los bloqueos adicionales en la caseta de Esperanza. En ese punto, la Guardia Nacional aplicó controles para prevenir robos, aunque el sector transportista cuestionó la falta de soluciones de fondo por parte de las autoridades federales.
Transportistas advirtieron que, ante la falta de respuesta, será necesario establecer nuevas estrategias de coordinación con dependencias gubernamentales para evitar un colapso logístico de mayores dimensiones en la región.
